“La realidad le deja mucho a la imaginación”

“La realidad le deja mucho a la imaginación”

John Lennon

 En esta época parece que existe un grave problema que engloba todas y cada una de las áreas de la humanidad; el problema de la incapacidad de llevar nuestro mundo imaginario a la realidad. Y con esto no me refiero a intentar traer a la vida a un dragón (aunque no parecería mala idea), sino a la incapacidad de traducir en nuestra vida todo aquello con lo que soñamos, nuestros anhelos más profundos de cambio.

La frase que abre este post dice mucho sobre lo que quiero expresarles. Pareciera como si nos conformáramos con dejar mucho a la imaginación (el mundo de los pensamientos) y poco a la realidad (el mundo de las acciones).  Todos podemos desear un mundo más consciente, compasivo, congruente, paciente y en paz; pero pocos deciden ser parte de ese cambio; y por ser parte del cambio me refiero a transformar su mundo interior en resonancia con aquello que anhelan.

Es muy triste ver situaciones en las que se exige el cambio del otro o de los otros sin siquiera voltear a verse uno mismo, cuestionándonos lo que hacemos y sobre todo si existe congruencia entre esto y lo que pensamos contribuye a una sociedad más humana, en comportamiento y no solo en especie. No es difícil actuar de forma congruente si nos preocupamos primero por revisar nuestro mundo interno. Tal vez pensamos que de forma interna si somos parte de un mundo más humano, pero resulta que al realizar un análisis con mucha más conciencia vemos que dentro de nosotros existe todo menos una “imaginación” humana, dicho de otra forma, no hay señal de pensamientos benéficos concretos que guíen una forma de actuar benéfica.  Entonces nos encontramos con que aquel mundo exterior lejano de la armónico no es otra cosa que el resultado lógico  de nuestro pensar.

Observado lo anterior lo más sensato sería comenzar a hacer algo para de verdad alimentar los pensamientos benéficos y hábiles en nuestra mente.  Sería útil dejar de engañarnos creyéndonos parte del cambio cuando en realidad somos parte de lo que lo perpetúa.  Esto no es una tarea nada fácil de digerir, ya que tendremos que darle la espalda al ego que nos hace creernos perfectos o sin errores; pero créanme, será de gran ayuda para transformar su vida de una forma inimaginable.

Gandhi decía que “debemos ser el cambio que queremos ver en el mundo” y no hay cosa más cierta. Es fácil hablar y criticar (incluso filosofar) lo que sucede a nuestro alrededor pero sin involucrarnos para nada en ello. Más complejo es decidir ser parte del cambio y actuar en consecuencia. De nada sirve sentarnos y juzgar el comportamiento de los otros si nosotros no actuamos en resonancia con lo que queremos; recuerda que en muchas ocasiones aquello que nos incomoda tiene más que ver con nuestro comportamiento que con el de los otros.

Si comenzamos a transformarnos en seres que equilibren su actuar con su pensar entonces podremos ser genuinos elementos de cambio, y no solo parte de un cambio imaginario que solo exista en la mente. Ustedes deciden: ser parte real o ser parte imaginaria de un mundo mejor.

Sean felices, les dejo una excelente imagen.

Imagine... John Lennon

Anuncios