Yoga ¿gimnasia o práctica espiritual?

Desde hace tiempo he traido en la cabeza la pregunta que da título a este post. Realmente aquello que se nos vende como Yoga lo es o en realidad o se trata de una clase en la que se va a pararse de cabeza, ponerse delgado y verse más flexible; claro con su fuerte dosis “necesaria”  (si claro) de materialismo representado por el mejor mat de mi grupo (el que es de marca),  las lycras que fueron especificamente diseñadas para hacer yoga,  mis calcetas para no derraparme, mi porta mat de marca (por supuesto), mi playera de marca o en su defecto con la imágen de mi “maestro o aspiración espiritual” para que a través del grabado penetre en mi piel, el centro de Yoga en la colonia más “nice” que por supuesto me cobra muy caro porque con ello aseguro mi cercanía a la iluminación, etc, etc, etc.

Todo lo que acabo de describir lo he visto y lo he vivido en las “clases de Yoga” a las que me he acercado. Desafortunadamente no se queda solo en lo material, también lo he observado en mis compañeros “practicantes” de Yoga en los que veo una actitud de superioridad ante el mundo como si fuesen seres que no solo ven más allá de lo que otros pueden, sino que están en todo el derecho de decirles a los demás que ellos tienen esta visión y que por supuesto hablan desde un “estado superior de conciencia”. Total pura egolatría disfrazada de espiritualidad.

Por supuesto esto genera que muchas de las personas que se acercan por vez primera al Yoga perciban en su práctica primero aires de gimnasia o actividad física que les traerá solo beneficios en su cuerpo físico (fuerza, flexibilidad, tonicidad, etc) y segundo un espacio en el que automaticamente y sin siquiera esforzarse lograrán avanzar en su práctica espiritual.

Muchas de estas personas llegan a los espacios con todas las mejores intenciones de encontrar una práctica que genuinamente los transforme espiritualmente y lo único que encuentran es un reforzamiento a su materialismo y arraigo a lo mundano. O peor aún, se generan una falsa noción de que la practica del Yoga es solo para cuerpos esbeltos y flexibles (yo he escuchado que incluso dicen que es solo para “jovenes”), es una práctica economicamente cara y que además es solo para un determinado sector de la sociedad.

Esto como practicante de Yoga pero primordialmente como buscador espiritual es algo que me preocupa (y me ocupa también). Me produce la sensación como si hubiera algo nutritivo que comer y nos conformaramos con tragarnos unas hamburguesas de McDonalds, así de fuerte. Esta sensación y mi esperanza me llevo a buscar información de maestros que talvez tuvieran esta visión, y mi busqueda dió resultados.

Encontre la página http://www.swamij.com en la cual leí un articulo de nombre “Yoga Moderno versus Yoga Tradicional” escrito por Swami Jnaneshvara Bharati. Este maestro busca justamente llevarnos a reflexionar sobre aquello que se le llama Yoga pero sobre todo hace un intento de rescatar lo más importante y lo que es la verdadera esencia del Yoga: el alcance del Samadhi.

El encontrar esta página me lleno de tanto gozo que pense: “Esto tengo que compartirlo en mi blog”. Y aquí me tienen. Pero más que compartirlo en este espacio virtual me llevo a pensar en compartirlo en mi vida diaria y con todos aquellos buscadores  del Yoga. Esta reflexión e invitación no busca hacer quedar mal a nadie, pero si despertar un poco a todos quienes lo lean y llevarlos a preguntarse si eso que hacen es Yoga o solo van a una “clase de asanas”. Por otro lado también invitarlos a que se pregunten que buscan satisfacer genuinamente al “ir a Yoga”; un deseo egolatra o un genuino despertar espiritual.

Hoy tengo la dicha de tener un espacio en el cual pienso compartir la práctica del Yoga no solo como posturas, sino como una práctica completa de transformación personal y espiritual. Se que no será fácil (prueba de ello es que es dificil armar un pequeño grupo) pero si se que será muy satisfactorio pero sobre todo honesto. Me he propuesto no llamarle nunca más Yoga a todo aquello que no lo es.

Los dejo con la siguiente frase que espero los toque como lo hizo en mí. Sean felices. Y recuerden un practicante de Yoga genuino no es el que se para de cabeza en el centro de un estadio de futbol por dos horas para ser admirado (lo he visto), sino el que en la intimidad de su practica crece sin buscar que el mundo se lo reconozca.

Para ser un minero que extrae diamantes, cuida las palas y los picos.
Para ser un minero de tu Ser espiritual, cuida tu cuerpo, tu respiración y tu mente.
Pero no confundas las herramientas con las metas.
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La meta del Yoga (unión) es Yoga (unión), punto.

PD. Este es el enlace para leer el artículo completo comentado arriba. Lo recomiento ampliamente.http://www.swamij.com/spanish/YogaModernoyYogaTradicional.pdf