La magia del amor

No importa la religión o creencia que cada uno tenga, esta canción expresa de manera hermosa lo que debiera preocuparnos a los seres humanos para tener un mundo mejor.

Que sean felices y a las Madres Feliz Día !!!

Tiempo de recapacitar

 

Tiempo de recapacitar

Tiempo de recapacitar

El día de hoy realizando un escrito sobre las Cuatro Nobles Verdades (pronto se publicará un post sobre ellas), de regreso de un descanso que no solo alimento mi cuerpo sino que iluminó mi mente, me puse a pensar en la situación que estamos pasando como país, me refiero a esto del virus de la Influenza Humana o como antes se le mal nombraba Influenza Porcina. 

 

No voy a intentar hacer una reseña sobre lo ocurrido, ni como hemos reaccionado, ni sobre las medidas tomadas; no. Quisiera mejor llevarlos a reflexionar sobre la cantidad de enseñanzas que esto podría dejarnos como raza humana y mostrarles que de todo siempre se puede rescatar algo bueno.

Pudimos aprender que siempre es mejor prevenir que lamentar y que aunque es un dicho muy propio del lenguaje mexicano, en la práctica pocas veces se aplica. Aprendimos que debemos prestar mucha mayor atención a nuestro cuerpo, que aunque creemos saber que la muerte corporal es algo inevitable y que a muchos les angustia el llegar a ella; no somos capaces de preservar nuestra propia vida. Aprendimos que  siempre “dos es mejor que uno” y que si yo estoy bien, todo a mi alrededor lo estará. Espero muchos hayan aprendido a valorar más a quienes tienen a su alrededor porque desgraciadamente muchas veces solo en situaciones de peligro lo hacemos. Aprendimos que no debemos creer todo lo que se nos dice, y no porque sea verdad o mentira; sino porque siempre será mejor dejar actuar a la intuición y al sentido común, dejar que ellos nos guíen a la sabiduría y al real conocimiento de las situaciones. Aprendimos que el parque de la esquina, aquella calle transitada, el ruido de los autos, aquella persona que nos desagrada, el tener que pararse temprano para ir a trabajar o a la escuela, la convivencia familiar, el ver la calle repleta de gente; después de todo no es tan malo y que el problema se encuentra en la forma en que percibimos las cosas. Aprendimos a valorar aquel abrazo rutinario al saludarnos, el estrechar la mano de otra persona, el beso de un ser querido o el simple hecho de poder hablar de cerca con alguien. Aprendimos que siempre será mejor el saber a el desconocer. Aprendimos que al hacer algo muy pequeño y simple se pueden lograr cambios enormes y benéficos y que en muchas ocasiones solo falta la disposición para hacerlo. Aprendimos que la responsabilidad de lo que nos suceda, esta en gran medida en nosotros y no es los demás; pero además vimos como siempre existen cosas sobre las que no tenemos control y que entre más rápido sean aceptadas, se logrará responder de una manera más benéfica, responsable y oportuna.

Pero lo más importante creo es que se demostró que nadie puede ayudarnos más, que nosotros mismos. Que el mundo seguramente en muchas de sus facetas nos seguirá pareciendo horrible, que para muchos aún seguirá siendo más importante el yo que el nosotros, que siempre existirán personas para las que sean más difícil superar la adversidad y una larga lista a la cual cada quien seguramente agregará algo de cosas de este mundo y sobre todo de esta sociedad que nos desagradan. Pero el motivo de dar como titulo a este post “Tiempo de recapacitar”, es para ponerlos a reflexionar de que manera quieren seguir llevando sus vidas y como lo sucedido es el resultado de una serie de malas decisiones o falta de toma de decisiones responsables y  que en nosotros esta la capacidad de cambiar al mundo. Si tomamos como metáfora de la vida lo sucedido durante esta contingencia notaremos como debemos de cambiar muchas actitudes diarias que tenemos y que no hacen más que dificultar la convivencia entre los seres y dañarlos o dañar el medio ambiente.

Porque a partir de hoy no comenzar a valorar más todo lo que nos sucede y ver que nada es tan bueno o malo como parece, que aprendamos a vivir la vida a disfrutarla, a aceptar que puede ser tan corta o tan larga como nosotros queramos y que si bien siempre existen cosas que pueden arrebatarnosla en cualquier instante, ahora la tenemos y deberíamos valorarla y saber que hacer con ella, poner en una balanza lo trascendente de lo que no lo es. Dejar de lado el “ahorita” que tanto caracteriza al mexicano y mejor decir “ahora”, dejar de creer que la salud es algo que ya esta perdido y que entonces hay que hacer solo lo necesario para no estar tan mal pero nunca buscar el bienestar.

Que les puedo yo recomendar, como Budista les diría mediten, amen, vivan y experimenten; como psicólogo les diría sean responsables, asuman sus consecuencias, evalúen los daños y cambien; pero antes que todo ello como ser humano que soy deseo de todo corazón que de verdad todo esto que pasó cambie la forma en que llevan sus vidas, que no sea un cambio momentáneo o se convierta en “la moda de la influenza”,sino que de verdad cambiemos para entre todos tener un mundo mejor.

Quisiera especialmente dedicar este post a todos aquellos que perdieron la vida, deseo que donde quiera que se encuentren tengan paz; y a sus familiares y en general a la población que encuentren la tranquilidad y serenidad lo antes posible pero sobre todo que la perdida de sus seres queridos, se conviertan en la base del cambio en actitudes y esfuerzos que esta sociedad necesita para tener un mundo mejor. 

Con Metta les deseo que sean felices y que tengan salud.

Atte. P